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A contar de octubre próximo el inmueble que por años ocupó la
desaparecida Segunda Comisaría de Carabineros de Concepción, en Castellón 46, y
que producto del abandono era un foco de delincuencia, será ocupada por
Bomberos.
Allí funcionará una central única de alarma para los 11 cuerpos que
operan en las 12 comunas de la provincia de Concepción, con lo que este lugar se
convertirá en el cerebro de la entidad bomberil.
Con la presencia de la
ministra de Bienes Nacionales, Romy Schmidt Crnosija, el inmueble -de 1.763
metros cuadrados y avaluado en $800 millones- fue entregado en concesión de uso
gratuito por esta cartera a la institución, en una ceremonia que encabezaron
también el Presidente Nacional de Bomberos, Miguel Reyes Nuñez, y la intendenta
Soledad Tohá.
Reyes dijo que la central que se instalará allí es pionera en
Chile, se convertirá en la más moderna de América Latina y estará a nivel de las
norteamericanas.
Esto, porque un equipo computacional coordinará la salida de
los carrobombas a los lugares de emergencia y se conocerá qué tipo de
construcción se abordará, con el fin de planificar la forma de atacar el
fuego. Para lo anterior, ya se cuenta con una cartografía de la provincia,
donde están catalogados los inmuebles y la presencia de grifos. “Tenemos
identificados los locales comerciales que tienen materiales peligros, por
ejemplo”, explicó el jefe nacional de los Bomberos, quien precisó que en este
trabajo ya se han gastado $70 millones.
Otros $120 millones se desembolsarán
para la remodelación de la antigua casona. El arquitecto a cargo del proyecto,
Ignacio Navarrete Mira, precisó que se mantendrá la estructura principal y se
demolerán las dependencias anexas, ubicadas en el patio.
En el lugar también
funcionará la Academia Regional de Bomberos, que capacitará a más de 3 mil 500
voluntarios, en una primera etapa.
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